Los fines de semana largos y los feriados suelen tener saldo trágico. El exceso de alcohol y de drogas durante muchas horas causan estragos en la salud y en la conducta de las personas. Los accidentes de tránsito o domésticos, los robos, el vandalismo y las peleas de distinto calibre se multiplican en estos momentos y desgraciadamente las estadísticas -salvo las del gobernador- indican que es un drama en aumento. Pero la presunta violación y luego asesinato de una niña de seis años no es un número más y por eso sacudió ayer a la mañana a la redacción. Igual indignación causaron luego las declaraciones del jefe de Policía quien dijo que no fue un problema de inseguridad sino de responsabilidad familiar, y de la senadora Rojkes de Alperovich que responsabilizó a "la familia borracha" por lo ocurrido a la niña. Rápidos para despegar al Gobierno del horror. Y ese también es un grave problema de falta de responsabilidad.